Indiferente es la verdad que te acecha hoy. Aún la herida del pasado no cierra pero, por algún motivo dejaste de llorar. Su mundo es de una importancia quebradiza y frágil ahora, quizás el tiempo cambie. En tus ojos ya el reflejo de amor ha muerto. Has dado cuanto has podido pero no alcanzó.
Hoy el mundo te encuentra solo nuevamente, persiguiendo tímida y lentamente nuevas metas, pero... Cuán difícil es aún todo, el amor se ha ido y todo falta. Los bares son una opción para sanar, al menos unos minutos o un momento, quizás mientras todo sigue como siempre. Todos siguen como siempre y el aliento de un amigo que no te halla porque casi no quedó amistad cuando hiciste el mal negocio cambiándola por amor falso.
El vil cobre no fue todo, no fue nada... Era siempre justo porque mal invertido estaba. Fuiste comprensión mientras sangrabas por dentro. Fuiste justicia mientras todo se desmoronaba. Fuiste lo mejor mientras la mentira se regocijaba en tu ser. Ahora el amor está ausente mientras la soledad sonríe. Todo hoy es roca sólida y sentimientos fríos en tanto la suerte se encuentra ausente y la tristeza es joven y fuerte.
El mundo es lo que es, y los mensajes que no llegan revelan cuan amante de la soledad te has vuelto. Hoy las calles se empañan de sentimientos ficticios. La ciudad duerme en el vacío indiferente, en la cruda decepción, en la avara frialdad, en la interesada lujuria ofrecida por sonrisas, en el océano oscuro de voces ingenuas que defenestran con gran maestría la palabra “amor”.
Este escrito revela un poco lo que siento y trata, de algún modo de reflejar la mala suerte con la que corren algunas veces las personas que son fieles y pretender hacer las cosas bien en una relación.
Colaboración de Sr Silencio
Argentina
