Son estás líneas para ti, para el hombre que me hizo vivir los momentos más bellos de mi vida, para el hombre que me enseñó como es el amor verdadero, lo que es la sensualidad, para ti han sido mis recuerdos más lindos, cada vez que me siento triste miro a la luna y las estrellas y te hablo imaginando que tú también las estás mirando y me estás escuchando, cierro mis ojos y siento tú respiración, tú olor, tú aliento y tus besos, y disfruto de ese momento, saboreando segundo a segundo sin prisas, como tú me enseñaste, eres mi todo, eres mi alegría, mi felicidad, mi fe… Eres lo verdadero, lo que perdura a través del tiempo, eres lo que nunca termina, lo que cada día se renueva, para hacerse eterno.
Quizás es por eso que no le tengo miedo a la muerte, porque sé que estarás ahí esperándome para disfrutar uno del otro, para leerte poemas, para volver a reír con esa risa que tanto te gustaba, para volver a ser yo, la que tú iniciaste en el amor, la que siempre fue tuya aunque estuviera con otro, y a la que siempre perteneciste aunque estés con otra, porque con nadie podremos sentir lo que sentimos tú y yo, yo soy tú alma y tú eres la mía. Ahora que mis hijos se han encaminado que tienen su propia vida, ahora que me he dado cuenta que mi matrimonio era una falsa, que como todo lo que se construye en una base sin amor, grotesca y material, el tiempo acaba destruyéndolo, y por fin sin yo buscarlo voy a ser libre, para gritarle al mundo entero, aunque a ese mundo no le importe, todo lo que significas para mí. Ahora que soy libre quiero vivir aunque sea de tú recuerdo.
Si pudiera ser merecedora de un último deseo en mi vida, y mi Dios me lo quisiera conceder, le pediría; verte, tan sólo una vez antes de morir, aunque seas un viejito, sin dientes con achaques, no me importa si tú alma está ahí para mí, en cada una de tus arrugas estaría el recuerdo de una caricia, de un beso en mi cuello, de tú temblor de voz al decirme todo lo que te hacía sentir, yo tampoco soy una muchachita y también tengo arrugas que guardan tus caricias, y mi alma siempre la has tenido tú. Volver a bailar todas esas canciones, como en aquellos días yo recostaría mi cabeza a tú pecho para escuchar los latidos de tú corazón, aunque ya no sean tan fuertes, yo los reconoceré y con eso me bastará.
Mientras que estoy escribiendo estás líneas estoy oyendo a Nino Bravo cantar “Vivir” ¿recuerdas? Eso era lo que querías para mí, pero como hacerlo sin ti Alejandro, dime ¿Cómo?
Te necesito tanto, fuiste, eres y serás la ilusión, el amor, la sensualidad ¿Cómo me adivinaste? ¿Cómo sabías tanto de mí sin conocerme? Eres un remanso de paz, que me inunda cada vez que tú recuerdo viene a mi mente, cada vez que repaso uno por uno de los días, las horas y los segundos que estuvimos juntos, de todas esas caricias que inventaste para mí, no me puedo deshacer de tú recuerdo, ni de tú olor, ni de la ansiedad que me provocabas al enamorarme y al acariciarme, no puedo, ni quiero, pues sin tú recuerdo, me muero. ¿Por qué no me dijiste que nadie más podría hacerme sentir como tú lo hacías? ¿Por qué me dejaste con estás ansias de ti, está necesidad de ti que no puedo saciar con nada?
Hoy nació mi tercer nieto, y me he imaginado si estos hijos y estos nietos hubieran sido tuyos y míos, tú hubieras hecho un acontecimiento de cada uno de mis embarazos, hubieras estado a mi lado velando por mí y por cada uno de tus hijos mimándonos a cada uno por igual, estaríamos tú a mi lado y yo a tú lado, contemplando orgullosos a nuestra familia, tú me hubieras puesto en el lugar de una reina, porque aparte de amarme como me amabas también me adorarías por haberte parido tus hijos, por haberlos cuidado y educados, solamente por ser la madre de ellos sería intocable, sagrada, tú serías la persona más importante en mi vida, porque para mí serías la vida misma, serías la fuente de ilusiones, alegría y felicidad,
Sé que hoy hubieras estado a mi lado abrazándome por detrás, como te gustaba hacerlo, me susurrarías al oído todo lo que significaba para ti, y reiríamos, felices los dos, de ver crecer nuestra familia, hubiéramos regresado a nuestra casa, yo me acurrucaría en tú pecho, tú me abrazarías y me llenarías de besos, ¡de tus besos!, y así nos dormiríamos comentando sobre nuestro nuevo nieto, algo más para disfrutar juntos los dos. Que paz sentiríamos al ver todo lo logrado por los dos para los dos, sabríamos que estábamos llegando al preludio de nuestras vida, pero llegando con esa felicidad tranquila, serena, con el respeto que merece un amor como el nuestro, tú me mirarías y podrías leer en mis ojos toda la admiración y el amor que por ti siento todavía, por estar siempre para mí como yo siempre estaré para ti.
¡Te amo Alejandro!, ¡hoy más que nunca, te amo y te amaré el resto de mi vida y la eternidad de mi muerte!, porque si no hubiera sido por ti, yo nunca hubiera conocido este sentimiento tan maravilloso, que aun sin estar juntos a sobrevivido al tiempo. Cuántas personas pasan por la vida sin conocer el amor, que lástima me inspiran, se pierden algo grandioso, algo sublime que te hace sentir cerca de Dios, llenan sus vida de mentiras, traiciones y lo peor de todo se creen triunfadores, que equivocados, no saben que un minuto de amor puede hacer toda una vida de felicidad, donde los recuerdos son el pan que te alimentan el alma y una y otra vez vuelves a sentir la sensaciones maravillosas que sólo pudieron haberse creado por una fuente divina, es por eso que cuando conoces el amor,
Estás destinada irremediablemente a ser feliz, pues cuando el lado prosaico de la vida te golpea, ahí están los recuerdos de ese amor que vienen a tú rescate, no importa el tiempo que haya pasado, están ahí intactos, renovados, indestructibles. Pobres asquerosos, que creen que por hacer el sexo una y otra vez con diferentes personas han conseguido experimentar las mejores sensaciones, no se dan cuenta que si buscan a alguien diferente para que les provoque las sensaciones que ya no consiguen sentir, están destinados a una vida vacía, pues el sexo sin amor sólo te deja un mal sabor de boca, un vacío profundo, pues se olvidan de la ternura la sensualidad, el amor que es el sentimiento que verdaderamente te hacen vivir esa entrega y aun cuando estás lejos del ser amado los vuelves a revivir una y otra vez, para ser feliz una y mil veces.
Contigo mi Alejandro, yo experimenté el amor, y aunque nunca tuvimos sexo físicamente, porque así tú lo determinaste, yo sí he experimentado todas las sensaciones de haberlo tenido, porque en sueños lo has hecho, y yo te espero cada noche de mi vida con el ansia de recibir tus caricias y en cada visita que me haces en sueños, inventas nuevas caricias y siempre me despierto con el corazón palpitando como un loco en un éxtasis de sentimientos renovados, puros… Cierro mis ojos y te veo te siento cerca de mí, reconozco tú olor que inunda mis sentidos, y la felicidad que me inyectas me dura hasta nuestro próximo encuentro, no necesito nada más para vivir sólo tú, sólo tú recuerdo.
Hoy te he sentido más cerca de mí, no sé porque, será posible que seas capaz de saber cuándo me siento triste, y tú mente se comunique con la mía y me hagas sentir tú apoyo, no, yo creo que estoy delirando, pero hoy te he sentido cerca de mí. He sentido tú calor, tú presencia y tú olor, ese olor que me transporta al paraíso de tú recuerdo, casi puedo ver tus manos frente a mi cara como las veía cuando me abrazabas a tú forma, cierro los ojos y puedo ver tus dedos, cada una de las marcas y venas que en ellas tenías, es como si mi mente se abriera a un recuerdo que casi llega a ser una realidad, será que me estoy volviendo loca, estaré perdiendo la razón, no creas que me asusto, no…
Sí volverme loca significa que podré entrar de nuevo en tú existencia quiero perder la razón ahora mismo, si voy a volver a ver tú sonrisa, tus ojos y todo el amor que en ellos me expresabas yo quiero estar loca, para ti, para mí para este amor que aún perdura, que está vigente como aquel instante que me distes mi primer beso de amor ese beso que marco para siempre tú huella en mi corazón y donde nadie más ha podido entrar como entraste tú. Te quiero, te amo, eres mi vida eres lo bello de los sentimientos eres mi hombre, ese hombre que me hizo sentir mujer, solamente para él, supiste hacerme tuya sin dañarme, supiste quedarte con mi amor para que nadie más pudiera apoderarse de él.
Te amo tanto, que cada vez que lo digo me inundo de un sentimiento que me limpia y me hace sentir como una adolecente, te amo y siempre te voy amar, y si no pudiera amarte después de la muerte, entonces, si le empiezo a tener miedo a morir, porque yo sin vida puedo estar pero sin amarte ¡No!... Recuerdo un día lluvioso, no podíamos salir a ningún lado yo estaba en tú casa junto con tú mamá y hermana, tú y yo nos acurrucamos al frente de la ventana de la sala a ver caer la lluvia, mientras tú mamá y hermana se sentaron en los sillones, generalmente los días lluviosos son triste pero a tú lado nada podía ser triste,
Tú siempre te las ingeniabas para convertir todas las cosas en alegrías, yo me quejé del día y tú me dijiste “verás que no es tan feo, mira estamos los dos junticos, yo te puedo besar cuanto quiera, y te doy permiso para que tú hagas lo mismo, también te puedo cantar” yo te dije “¿cantar? Si tú no sabes cantar” entonces me comenzaste a cantar una canción infantil, yo te interrumpí, riéndome y diciéndote, “no, no como cantante eres un desastre” a lo que me respondiste “Yo sabía que ibas a preferir mis besos” y me besabas una y otra vez, tú mamá y hermana se reían de tus cosas y yo les reclamaba, yo te llamaba, aprovechado, picardioso, tramposo, pero me quedaba quietecita esperando el próximo beso tuyo, qué feliz era a tú lado, ¿cómo es que he podido vivir sin ti?
Mi Alejandro, te gustaba enseñar nuestra felicidad, no te cohibía para apapacharme delante de tú mamá ni de tú hermana, además tú sabías que tú madre era feliz al vernos, también pienso que para ti el tiempo era muy preciado y quería aprovechar cada segundo de tú estancia en el pueblo y ser feliz, ya que después vendrían días de encierro, maltrato y sabe Dios cuantas otras cosas. Cuando me di cuenta de esto, mucho tiempo después, me sentí muy culpable de haber continuado con mi vida como si nada, quizás tú en tú interior pudiste haber tenido la esperanza de que yo, quisiera seguir contigo a pesar de lo que tendría que pasar, tal vez esperabas que yo te lo propusiera, ya que tú no te atrevía a condenarme a la vida al lado de un preso político.
¿Cómo pude ser tan inconsciente?, porqué te condené a vivir sin mí y me condené también a vivir sin ti. Qué distinta hubiera sido mi vida a su lado a pesar de todos esos inconvenientes, ¡no puedo perdonarme!... Sé que mi vida se está acabando, y no es mucho el tiempo que me queda, lo presiento, estoy cansada y deseo ya terminar con esta lucha en balde. Mi desilusión es mucha, estoy desilusionada de mi vida, de las decisiones que he tomado que me han llevado a ser una persona amargada, ya estoy vieja y las ilusiones se me acabaron, ya ni siquiera tengo la esperanza de volver a verte,
sé que debes haber hecho tú vida, y yo no tengo ningún derecho para meterme en ella, además tampoco creo que tú estés dispuesto a eso, tienes tú familia y por conocerte, sé que no harás nada que pudiera dañar a las personas que han estado a tú lado durante todo este tiempo, yo perdí mi oportunidad de ser feliz a tú lado, cuando no tomé las decisiones que tuve que haber tomado en su debido tiempo, y muchas fueron las oportunidades que tuve para hacerlo, hice todo mal, y es por lo que hoy soy infeliz y siento que ya no me queda nada por hacer en esta vida que cada día pierde más sentido para mí, lo único que aplaca mi desilusión es sentarme aquí y hablar contigo, aunque sé que no me oyes.
Me invento ilusiones contigo con ese amor que fue lo más grande y bello que he tenido, junto con el amor a mis hijos, pero ellos ya tienen su propia vida, y yo no puedo estar constantemente en ella, aunque sé que me adoran.. Sé que tú me amaste pero de que sirvió si te deje ir, por inmadura. Creo que todo los golpes que me está dando la vida me los he ganado, tuve un terreno fértil y fui a sembrar en tierra árida hoy cosecho lo que sembré, te deje ir y al hacerlo también deje ir mi posibilidad de ser feliz. Hoy estoy muy triste, y lo siento pero tu recuerdo hoy me duele demasiado, porque sé que es sólo eso, un bello y dulce recuerdo.
No te puedo oír, ni sentir, no estás conmigo para convertir mis tristezas en alegrías y yo sola no sé cómo hacerlo, tú no me enseñaste. No soy suicida, nunca cometería un acto así, pero en estos momentos la única ilusión que tengo es la muerte solamente por la esperanza de que en otra vida, poder estar a tú lado. Adiós mi Alejandro, me da pena saber que nunca vas a saber cuánto te amé, y que lo hice tanto como tú a mí, que nunca te olvide y que en mi último suspiro estarás en mi pensamientos, con tú recuerdo en mi mente voy a morir. Ya me volvió la alegría de tu recuerdo, ya vuelvo a ti, como siempre eres mi refugio, a ti vengo a buscar fuerza para seguir adelante, para llenarme de esa felicidad que me da el sólo imaginar que puedas recibir de alguna manera este amor tan grande que me inspiras,
Quizás ya ni te acuerdes de aquella niña, que fue una vez de visita a tú pueblo y gracias a la bondad de Dios coincidió con tú visita al mismo, para regalarme esas cuatros semanas del más maravilloso amor o sencillamente de amor. Te he imaginado de tantas formas, juego con los recuerdos de aquellos días y los convino para formar historias nuevas y disfrutarlas como si hubieran ocurrido de verdad, te imagino mi esposo te imagino haciéndome esas travesuras que me llenaban de alegría y felicidad, tus detalles, a veces muy pequeños pero que me demostraban que pensabas en mi constantemente, tú eres único eres todo lo que necesito, hablo de ti con alguien y me llenó de amor de ternura eres ese hombre que siempre soñé,
Eres el príncipe azul que cuando joven nunca imaginé, mientras otras si imaginaban sus príncipes azules y nunca lo conocieron, yo que no te imaginé, si te encontré, mi único error fue ser demasiado inmadura para saber que lo que tú me hiciste sentir era único, pues sólo lo iba a sentir contigo porque tú eras mi alma gemela, y yo la tuya. Recuerdo verte llegar, y sentir esa alegría que me inundaba, salir corriendo a tú encuentro y refugiarme en tus brazos pegarme a tú pecho para oír tú corazón latir, tú me mantenías apretada contra ti por un rato, después me separabas con delicadeza me decías esas cosas tan lindas que sabías decir, mientras me dabas pequeños besos en la frete, las mejillas, la punta de mi nariz en mis ojos y en mis labio…
Para después terminar con ese beso profundo donde me entregabas toda tú alma y yo dejaba que tomaras la mía, en ese momento sentía que éramos un todo de una sola cosa, no sé si me hago entender, pero yo te sentía tan mío que nunca cruzo por mi mente ni la más remota idea de que no fuera así, era como si yo en algún momento fueras tú y tú fueras yo, no sé cómo explicarlo, pero era algo bello, como todo lo que tú representas, era una entrega total. Muchas veces ignorábamos que estábamos en medio de la gente, y después yo me moría de la pena si alguien nos estaba mirando, y escondía mi rostro con mis manos y me recostaba a tú pecho para esconderme,
Tú me mortificabas diciéndome que esas cosas no se hacían delante de la gente, que iban a pensar de nosotros e inmediatamente me volvías a besar yo trataba de huir de tú beso por pena, pero tú no me dejabas escapar. Ese eras tú, ese es el hombre que yo amo con toda mi vida, ya soy una vieja y no soy esa niña que se ruborizaba con cualquier cosas, pero sí recuerdo todas esas cosas con el mismo amor de aquellos días, y cuando mi alma se deshaga de este cuerpo viejo irá en busca de la tuya donde quiera que se encuentre. Hoy te siento lejos, no sé porque hoy es abril 25 de 2013, quiero poner la fecha porque por algún motivo no te siento cerca,
¿qué estará pasando?, me preocupo, anoche no dormí bien, tuve una pesadilla muy fea, donde me sentía despierta pero una fuerza muy grande no dejaba que me moviera ni hablara, la sentía cada vez más fuerte, traté de llamar a Javier mi hijo, pero al tratar de hacerlo, sólo conseguía emitir un quejido muy débil, pude salir de eso, me levanté y me senté un rato en la terraza, volví a la cama y me dormí, pero me despertaba a cada rato y me sentía muy inquieta, cuando me levanté, sentía mi corazón muy agitado y sentía falta de aire, me tomé la presión y la tenía bien, pero el pulso lo tenía muy alto, me tomé la pastilla de la presión ya para el medio día me sentí mejor pero en realidad no ha sido un buen día. ¿Por qué no estás a mi lado como siempre? ¿Qué pasa?, ¡no me dejes sola!, sola no puedo estar, no quiero estar, ¡por favor!, piensa en mí déjame sentirte cerca, no me abandones, ¡tú no!
¡Ay! Mi vida, cuanto diera por poder acurrucarme hoy en tú pecho y que me hablaras de la vida como lo hacías, como me explicabas el porqué de las cosas, tú querías asegurarte que yo aprendiera, para que fuera feliz, aunque no estuvieras a mi lado. Me decías que las cosas que nos hacen daño se apartan y no se les dedica tiempo, que siempre tenía que buscar algo que trajera alegrías, que no era de personas inteligentes quedarse estancado en una situación que te daña, “Busca que siempre vas a tener un motivo para estar alegre o por lo menos para no sentirte tan triste”. Hoy busco a mis hijos y a mis nietos que me llenan de felicidad, y también te busco a ti, aquí, donde cada día te puedo decir que te quiero con toda mi alma, que eres y serás siempre mi amor, cierro los ojos y te beso con mi pensamiento, recuerdo las caricias de tus manos y me siento feliz. ¡Te adoro! Adoro tú recuerdo y todo lo que representas.
Desde que me levanté quise venir a hablar contigo, pero fui primero a ver a mi nieto, que ya hacía dos días que no lo veía, ya que la mayor parte del tiempo se la pasa durmiendo, al poco rato de llegar se despertó, y si vieras a mi hijo con su cuerpazo de 6’ atendiendo a ese pedacito, con cuanto amor lo disfruté, ver cómo le cambiaba la ropa y su pañal, lo limpiaba, que orgullosa estoy de mi hijo, y que contenta me siento de verlo llenar su baúl de recuerdos, lo vi disfrutar ese proceso sin alterarse con paciencia y con una ternura que me conmovió hasta el alma. Gracias Mi Alejandro, por enseñarme esa forma de disfrutar las cosas maravillosas de la vida, gracias a ti mis hijos hoy saben cómo hacerlo ya que de esa forma me vieron disfrutar de ellos.
Mi nieto es un bello, está cada día más lindo, cuando le hablo le digo cuanto lo quiero, todo lo que representa para mí, para su madre, para su padre y para sus abuelos, hasta creo que Rolando por primera vez, con este nieto, está echando algo en su baúl, Dios quiera que sea verdad y por primera vez en su vida sepa disfrutar de ese sentimiento tan bello.
Ya me voy a dormir, he pasado otro día con tu recuerdo y he estado tranquila y feliz, he escuchado nuestras canciones mientras te escribo, o releo lo ya escrito y me recreo una y otra vez en nuestros recuerdos, que ahora son mi presente, vivo como si está laptop fueras tú y me sentara a conversar contigo, no hace falta oír respuestas yo ya las sé, ya he madurado y también se descubrir lo que hubieras dicho o hecho en cada una de mis conversaciones,
Fueron sólo cuatro semanas las que estuvimos juntos y nos conocemos mejor que si hubiéramos vivido toda una vida, definitivamente hemos tenido que haber vivido juntos en otras vidas. Te amo Mi Alejandro, espero que tengas una noche feliz y dulces sueños y ojalá soñemos el uno con el otro está noche. Te amo, ahora me siento a hablar contigo y no puedo ni siquiera imaginar que podrás estar haciendo, si estás casado, si eres feliz o por lo menos si estás tranquilo, ojalá que sí, tú te mereces ser feliz, estoy segura que lo eres, como también lo será la compañera que tengas a tú lado, ya que tú sabes cómo hacerla feliz, eres un hombre en toda la extensión de la palabra, eres un caballero y nunca harías nada para dañar a la persona que este a tú lado, yo lo sé, es por ser como eres que yo te extraño tanto.
Quisiera saber de ti, para poder imaginar que puedes estar haciendo en cada uno de los momentos que me siente a hablar contigo, sólo para eso, ya que verte y decirte quien soy no me atrevería nunca, ya que los últimos años me han golpeado demasiado, estoy vieja y fea, no quiero que me veas no, no soportaría que no me reconocieras, es mejor para mí recordarte y disfrutar de este amor de esta forma, sin que tú nunca lo sepas, a lo mejor hago un testamento y pido que te manden este documento al igual que la historia de mi vida, para que veas de qué forma te amé, para que no pienses que tu amor fue en balde, que si yo cometí el error de ser demasiado inmadura tú cometiste el de dejarme ir, sabiendo como sabías, porque tú si lo sabías Alejandro, tú si sabías que yo no podría amar a nadie como te amé a ti, y que nadie me iba a amar como lo hiciste tú, y así me dejaste ir, ¡no fue justo!, ¡no, no lo fue! Anoche mientras me dormía, y como lo hago últimamente, pensando en ti, me acordé de los juegos de Parchís, recuerdas, tú como siempre con tus picardías, ¿Por qué siempre tenías que estar haciendo trampas? Siempre teníamos que estar tú mamá, tú hermana y yo vigilándote, cambiabas las fichas de lugar, o cuando tirabas los dados en ocasiones tratabas que se cayeran al piso para después decir que había salido el número que a ti te convenía.
Ya cuando nos dimos cuenta, no dejábamos que te movieras a recogerlos, yo me ponía muy brava contigo y te peleaba, tú te me quedabas mirando y de pronto me tomabas la cara con las dos manos y me dabas un beso y me decías “por eso te quiero tanto, por peleona”, no importaba quien ganara, si era tú mamá, tú hermana, tú o yo, siempre me tomabas por la cintura me levantabas en peso y gritabas el nombre del ganador después me bajabas lentamente y me besabas como tú siempre lo hacías despacio primero y después con tú beso, que debiste haber patentado ya que era único. Una cosa que me quedó clara de ti es que para ti cualquier excusa era buena para apapacharme y hacerme saber lo que sentías por mí.
Ya me voy a dormir, pero me voy contigo, con tú recuerdo, ahora veo la única novela que veo, es sobre un narcotraficante “El señor de los Cielos” que no es de amor precisamente, las novelas de amor me caen muy mal ya que no es la realidad, están sobre actuadas, no sé pero no me llaman la atención después me voy quedando dormida pensando en ti. ¿Sabes algo? Te amo, mi gran picardioso. Ojalá sueñe contigo. Ahora que ya soy mayor y se de la naturaleza humana, no sé cómo te las arreglabas para desahogarte como hombre, cómo pudiste reprimir tus necesidades, sí yo muchas veces desee que llegaras más lejos, y tú nunca lo hiciste, si me di cuenta de tú virilidad, pero tú nunca llevaste tus caricias más allá, quizás temiste asustarme o desconcertarme, no sé, pero mucho tiempo después me di cuenta que no te pudo ser fácil cuidarme de ti y de mí, ya que yo no te hubiera detenido si tú hubieras determinado seguir adelante.
No te voy a dar las gracias por esto, ya que si me hubieras hecho el amor, yo hoy tendría más recuerdos que disfrutar desde mi soledad de mujer. Sabes que hace más de cinco años no tengo una relación sexual, no, no la he tenido, ni la necesito, ya hace mucho tiempo que el sexo sin amor para mí no tiene ningún significado, en realidad nunca lo tuvo, y solamente contigo pudiera ocurrir de otra manera, por lo tanto no me interesa. Yo te amaba Alejandro, y hoy te amo más que nunca, pero me hubiera hecho tan feliz conocer por ti esa entrega que solamente contigo hubiera sido algo indescriptible…
Tenerte completamente sería ir al paraíso, conocer tú intimidad y que tú conocieras la mía en esos momentos donde me llevabas al máximo de la sensualidad con tus caricias, cuando tú sabías que yo toda pedía a gritos más de ti, te imaginas solamente por un instante lo que hubiera significado para mí… ¡Ay mi Alejandro!, qué me hubieran importado las consecuencias, quizás esas consecuencias nos hubieran mantenido juntos hasta el día de hoy, no me importa si en Cuba, aquí o en el medio del monte, pero a tú lado, siempre a tú lado.
Me imagino todas las caricias que no conocí por tu culpa, sé que tenías mil caricias más, desconocidas aun hoy en día para mí, me imagino recibiéndolas una y otra vez, despacio sin prisas, entre todas las cosas que me pudieras haber dicho al hacérmelas, y ¡cuántas se me hubieran antojado a mí!, me imagino llegar al clímax de esa entrega y acostarme en tú pecho agitado por las emociones del momento, y recibir tus besos llenos de ternura y sensualidad, acurrucarme a tú lado dentro de tus brazos, tratando de aplacar las emociones que me estarían ahogando, y desearte más que nunca, vería crecer, si es que era posible este amor aún más.
Te amo, y con este amor que por ti siento puedo ir hasta el fin del mundo, no le temo a nada si te siento cerca de mí, si puedo percibir tú olor, tú calor y tus besos. Por eso te suplico que te mantengas aquí a mi lado, ayudándome como en tantas otras ocasiones a pasar por está difícil situación, si te siento cerca de mí no temeré a nada, porque entonces sabré que también Dios estará a mi lado. Significas mucho para mí, sé que me ayudaras a convertir todo esto en alegría, tú sabes cómo hacerlo, con eso y con tú amor, el amor de mis hijos y el de mi Dios, todo saldrá bien. ¿Sabes? Te Amo.
Buenos días mi Alejandro, sólo un momento para decirte que fui a ver a mi nieto temprano, hoy tiene visita con el médico, está creciendo y engordando, pero es que es un glotón yo creo que si le dan el pomo entero de leche se lo toma, está bello. Ayer mi nuera le estuvo mandando fotos a mi hijo de cada momento del día, ¡que detalle tan bonito! ¿Verdad?, ella lo está ayudando a llenar su baúl y la misma vez llena el de ella. Yo creo que lo de ellos es amor igual que el tuyo y el mío me siento muy feliz por eso. Anoche estuve analizando lo que te reclamé ayer sobre nuestra relación, y me di cuenta que tú hiciste lo correcto, yo en ese momento no estaba preparada para una relación más allá de la que tuvimos, y tú no ibas a estar a mi lado para protegerme de las consecuencias que pudiera haber traído la misma,
Sé que fue por eso que no quisiste seguir adelante, que para ti el saber que me quedaría sola y el no poder estar a mi lado por un tiempo que era indeterminado en ese momento era un acto de irresponsabilidad de tú parte, siempre tienes la razón, tú pensaste con la madurez que te caracterizaba. Perdóname por reclamarte. Hoy me siento sola, cuánto extraño tus apapachaos, tus mimos y tú cariño, diera lo que no tengo por poder estar entre tus brazos y recibir tus caricias que tanto bien me hacían, yo me sentía una niña a tú lado y tú me dejabas ser, te encantaba consentirme, recuerdo el día que me cogí el dedo de la mano con la puerta, y tú corriste a ponerme hielo y me besabas el dedo a la vez que me preguntabas si me dolía mucho,
no era tanto lo que me dolía pero yo te decía que sí, para que me siguieras consintiendo, yo sé que tú te dabas cuenta de mi engaño pero te encantaba que lo hiciera, para terminar dándome caricias y finalizar con tú obra maestra, tus besos de amor, únicos, inconfundibles, cada vez que terminabas de besarme me seguías preguntando si todavía me dolía dándome pequeños besos en mi dedo en mi boca, y como te decía que sí que todavía me dolía volvías a besarme, en una ocasión te dije “no ya no me duele” y te importo “tres pepinos” seguías dándome tus besos, yo te decía “si ya te dije que no me dolía” me respondiste “Es por si te duele luego”, ¡Eras único! ¡Eras tú y solamente tú!, para mí no habrá otro igual.
Ya recibí el libro de “Almas Gemelas” ahora voy a acostarme y lo voy a empezar a leer, después pensaré en ti, como siempre, para quedarme dormida con tu recuerdo, ojalá pueda soñar contigo esta noche, me haces falta, necesito tus caricias y tus palabras de amor, necesito ese olor tuyo que me vuelve loca de ternura y sensualidad, ¡Te Amo tanto Mi Alejandro!
Que tengas bonitos sueños, buenas noches mi amor. Sé que mi vida se está acabando, y no es mucho el tiempo que me queda, lo presiento, estoy cansada y deseo ya terminar con esta lucha en balde. Mi desilusión es mucha, estoy desilusionada de mi vida, de las decisiones que he tomado que me han llevado a ser una persona amargada.
Ya estoy vieja y las ilusiones se me acabaron, ya ni siquiera tengo la esperanza de volver a verte, sé que debes haber hecho tú vida, y yo no tengo ningún derecho para meterme en ella, además tampoco creo que tú estés dispuesto a eso, tienes tu familia y por conocerte, sé que no harás nada que pudiera dañar a las personas que han estado a tú lado durante todo este tiempo, yo perdí mi oportunidad de ser feliz a tú lado, cuando no tomé las decisiones que tuve que haber tomado en su debido tiempo, y muchas fueron las oportunidades que tuve para hacerlo. Hice todo mal y es por lo que hoy soy infeliz y siento que ya no me queda nada por hacer en esta vida, que cada día pierde más sentido para mí, lo único que aplaca mi desilusión es sentarme aquí y hablar contigo aunque sé que no me oyes.
Si pudiera ser merecedora de un último deseo en mi vida, y mi Dios me lo quisiera conceder, le pediría; verte, aunque sea una vez antes de morir, aunque seas un viejito, sin dientes con achaques, no me importa, si tú alma está ahí para mí, en cada una de tus arrugas estaría el recuerdo de una caricia, de un beso en mi cuello, de tú temblor de voz al decirme todo lo que te hacía sentir, yo tampoco soy una muchachita y también tengo arrugas que guardan tus caricias, y mi alma siempre la has tenido tú. Volver a bailar, todas esas canciones, como en aquellos días, yo recostaría mi cabeza a tu pecho para escuchar los latidos de tu corazón, aunque ya no sean tan fuertes, yo los reconoceré y con eso me bastará.
No busco entrar a ningún otro hombre a mi vida, ya estoy vieja y esa no es una prioridad, además yo te amo y te amaré toda mi vida a y con eso tengo, para ti, voy a escribir para poder sacar de mi pecho todo lo que te hubiera podido decir en estos 40 años de mi vida. Voy a dedicar lo que me quede de vida a tratar de vivir como tú quisiste que lo hiciera, voy a volver a reír con esa risa que tanto te gustaba, voy a volver a ser yo misma, sin poses, sin miedo a decir y hacer lo que quiero en el momento que quiera, voy a bailar, a cantar a ser feliz, no sólo para mí y para ti, también para mis hijos.
Si Dios me permite verte alguna vez, será un regalo extra que me quiera dar. Dios ya me ha dado mucho más de lo que merezco; mis hijos, mis nietos y el haber conocido el amor contigo.
Colaboración de Chivy
Estados Unidos