En el bosque perdido y en la lluvia más fuerte piensas que pasó con Dios seguramente, cuando ya no vez un camino y al cerrar tus ojos no logras conseguir sueño piensas, que pasó con Dios? Cuando vez la marea que te come y te guía a un destino incierto te pones a pensar que pasó con Dios, pero no vez que el bosque perdido te está dando el oxígeno que respiras y después de salir de aquel bosque la lluvia es más refrescante que pesada, te perdiste en el camino para encontrarte a ti y el tiempo de sueño faltante te da tiempo para conseguir tu objetivo, en la marea se esconde la belleza de la duda y, en ese momento la pregunta deja de ser que pasó con Dios? y ahora vez a Dios en todos lados.
