Tu infancia fue muy tranquila
con penas y alegrías
quizás algo consentida
siendo el último eslabón.
Mi benjamín y orgullo
te fuiste transformando
siempre perseverando
con valor y voluntad.
En ti pongo mi esperanza
y como buen futbolista
ya lo conseguiste todo
para mi sos el mejor.
En tu vida no hay misterio
sólo el amor edifica
todo lo que haz de tocar.
Por esa razón hijo mío
ponle el pecho a la vida
y sigue a bien amar.
