El día de tu partida,
mi corazón se transformó en un laberinto sin salida,
mostrándome día a día,
lo mucho que te quería.
¿Cuál será la cura para un gran dolor?,
mi corazón me ha dicho que el amor,
es el gran antídoto,
para este sufrimiento.
Pero de qué sirve la vida,
si no te tengo mi querida.
Me dejaste triste y desolado,
viéndome así como un loco enamorado.
Pero loco enamorado de ti,
porque no hay un segundo que no piense en ti,
cada día que pasa me lamento,
al haber dejado pasar aquel momento.
Aquel momento en que quería mostrarte todo este sentimiento,
Que siento a cada momento.
Cada beso,
cada abrazo,
cada sonrisa,
y cada caricia.
Son muestra de lo mucho que te quiero,
lo mucho que te adoro.
Siempre has sido mi más gran tesoro,
aunque cada que me acuerdo de ti río y lloro.
