Todo gira en torno a un sueño, una delicada ilusión que escapa de nuestras manos de una forma fugaz, que apenas logramos percibir, que pasa cada cierto tiempo por nuestra mente, cual si fuera un cometa haciendo una órbita permanente alrededor nuestro. Es cada que atraviesa nuestra mente que nace en nosotros ese deseo efímero y con fuerza, de alcanzar ese sueño, pero es también cuando se despierta nuestro sentimiento, que anhelas sentir más y así mismo compartir lo que sentimos y prodigar a aquella persona que este junto a nosotros con lo que tenemos para si.
Oh bello brillo que surge en nuestro interior, que adormece el dolor y la razón, o ilusión que ciega a la mente de su cruel realidad, para que en ese momento eufórico logre dar todo por un ideal que se vislumbra lejano, pero a la vez palpable para ese sentimiento que grita con fuerza por salir y entregarse a ese corazón. Aunque sea mal recibido en su momento, pero no por ello cejará en su esfuerzo por ser aceptado.
Un sueño, un amanecer, un ideal, un sentimiento y la ilusión, viven en nuestra alma y corazón, esperando y manteniendo esa esperanza que la paciencia brinda, para dar todo de si. El cuerpo lo dará todo y el alma mucho más, no se rendirá hasta ver un final.
