Este mensaje no es para todos los hombres. Está dirigido al grupo de los Peter Pan entre la población masculina que, independientemente de la edad, se niegan a crecer. Son los tipos que creen que están trabajando por un “asunto” que a largo plazo será extremadamente lucrativo, pero mientras tanto son unos treintañeros durmiendo en sillones viejos en un sótano, sin trabajo y sin un peso, que se la pasan todo el día con sus videojuegos, mientras arman algo súper mediocre que probablemente nunca funcionará.
Son los hombres que aspiran a ser “productores musicales”, “gamers pagados”, “actores” o “raperos”, que todavía tienen que encontrar su camino en el negocio pero que creen que están a punto de tener su gran boom. Y quién sabe, tal vez uno de los millones de hombres podría hacer algo grande. Pero la mayoría sencillamente no lo logrará y no tienen un plan de respaldo al cual acudir en caso de fallar, porque ellos saben que serán exitosos.
Esto también está dedicado a las mujeres que, a pesar de las señales obvias de que no está listo para madurar y definitivamente no está listo para crecer, entran a una relación con estos hombres esperando casarse y tener hijos. Porque verán, este tipo de hombre no es necesariamente malo cuando está solo. Pero cuando encuentra una mujer que está dispuesta a ignorar su inmadurez y que piensa que de alguna manera, sin explicación, él se transformará mágicamente en un hombre cariñoso, responsable y sensible, tiene una combinación desastrosa.
Recientemente, una buena amiga me dijo que estaba embarazada. Cuando le pregunté si eso significaba que su novio de muchos años, el mismo que lleva desempleado un año y medio mientras está en su última aventura de diseñar un juego que hará millones (a pesar de la saturación de la industria), por fin buscaría un empleo estable. Ella me contestó: “Bueno, él necesita más tiempo y luego va a poder vender el videojuego en el que está trabajando”.
Ahora, si hubiera algún indicio para validar su respuesta, no sería tan duro con mi amiga. Pero ya he jugado en su app y apesta por completo. No soy un gamer, pero sé que algo apesta cuando lo pruebo. La demo es sólo eso.
Digo esto sin miedo de que mi amiga se enoje y eso termine con nuestra amistad. Los amigos de verdad se dicen la verdad. Y la verdad es: definitivamente su novio necesita un plan B, demonios, él necesita un nuevo plan A.
Y ella no es la única. Otra de mis amigas acaba de tener un bebé con un hombre que aspira a ser “un productor millonario de hip-hop”. Cuando le pregunté por sus planes para cuidar de su bebé recién nacido, me contestó, “Voy a ser el próximo Kanye”.
Suspiro.
Permítanme ser muy claro con respecto a algo: yo apoyo que persigas tus sueños. Siempre le digo a todos, sin importar la edad, que apunten a las estrellas, que hagan cosas grandes; que se inspiren. Sin embargo, cuando decidimos entrar en una relación, y más importante, cuando traemos otra persona a este planeta, nuestra existencia ya no gira sólo en torno a nosotros. Se deben establecer prioridades y la número uno debe ser asegurarte de que todos en la ecuación estén bien, emocional y económicamente.
Teniendo en consideración la creciente tendencia de las mujeres de ser la responsable de la casa, las posibilidades de que muchas de las que están dentro de este tipo de relaciones, como mis amigas, se conviertan en madres solteras (si deciden tener un hijo con este tipo de hombres), es realmente alta. Y sin el ingreso combinado de dos padres, los problemas se convierten en algo muy real.
Por esta razón, los hombres y las mujeres en esta precaria dinámica deberían ser particularmente cuidadosos al ser claros con sus intenciones, metas y deseos. Creo que un hombre tiene todo el derecho de llevar a cabo sus pasiones y convertirlas en una larga vida de adolescente que no se da cuenta de nada, si eso es algo que sobre todas las cosas, lo hace feliz. Esa pasión debería ser apoyada y respetada por su pareja, si es algo que quedó claro desde el principio, si es algo que él quiere hacer durante toda su vida.
Sin embargo, en el caso de que un hombre entre a una relación, totalmente consciente de que está haciendo un compromiso con una mujer, cuyas necesidades emocionales y expectativas se alinean con las definiciones sociales de “madurez” (casarse, tener hijos, comprar una casa, etc.), él debe saber y aceptar el momento en el que debe de crecer. Una pista para esos hombres: cuando hay un bebé en camino.