Volverte a ver...
Ese es mi sueño, ese sueño que se consume como leño al fuego.
Ese que muere con cada día que pasa, con cada recuerdo que con mi corazón arrasa.
Besarte otra vez...
Esa es la adicción, esa adicción que aumenta con la situación de las cosas.
Esas cosas que no comprendo y lento me van consumiendo.
Yo me bebí los mares por el vacío que dejaste, yo no tengo nada, cuando te marchaste todo te llevaste.
Recuperarte tal vez...
Esa es la cuestión, esa cuestión que no responde ni la razón ni el corazón.
Éste corazón que aún a ti se aferra, que se mantiene aunque ya perdió la guerra.
Tenerte otra vez...
Ese es el caso, ese caso que ya perdió el sentido.
Ese sentido que tenía cuando aún estabas conmigo.
Yo traté de recuperarte, traté de demostrarte todo lo que podía brindarte, pero tú, tú preferiste alejarte.
Olvidarte...
Eso nunca sucedió, lo esperé pero nunca resultó.
Busqué reemplazar todo lo que eras con alguien más pero no logró ocupar el lugar donde aún estás.
Hoy sigo hablando de todo lo que fuiste, eres y serás, soy un esclavo de mi propio amor, preso de ese dolor que me dejó el saber que tú lograste hacer todo eso que acabo de describir, que pudiste vivir y superar lo que pasamos, eso que mi corazón y yo a diario recordamos.
