No comprendo, ni lo entiendo
Si en el caminar de mi juventud;
Te encontré, te di mi corazón, mi amor inocente,
Mi mano y mi primer beso sincero “lleno de plenitud”.
¿Por qué no estás aquí?...
¡Dime o respóndeme!
Cometí algún traspié que ofendiera
Tu gran corazón tierno
Y sencillo que me brindabas.
¡Dime o respóndeme!
No comprendo, ni lo entiendo
Si éramos dos porque ahora no estamos juntos.
¡Te pido! dime que me odias para sacarte de mi pensamiento
Y en ese ocaso de mi juventud, pueda confirmar que no eras para mí ni yo para ti.
