Era una tarde de marzo cuando te conocí, pasamos desapercibidos tú para mí, yo para ti. Tú tan reservada y callada, yo tan descontrolado y risueño.
Mientras pasaban los días empezaba a sentir cosas inexplicables que me hacían preguntarme; ¿quien le dice al corazón que no ceda ante el fuego? ¿Como apagar esta ilusión? Tal vez callar sera mejor y dejárselo al tiempo... Eran esas preguntas que me hacía cada tarde mientras el viento tocaba suavemente mi ventana.
Te empecé a conocer mientras yo ponía toda mi atención sobre ti, cuando me enseñabas las cosas pequeñas y sencillas de la vida, en esa tarde donde el viento provocaba el bailar de las hojas de los árboles y de ti emanaban esas palabras angelicales.
Nuestros lazos se unían cada vez más, como la luna a las estrellas, que cada noche sale con su manto obscuro a cuidar tus sueños, amada mía.
Ha pasado mas de un año amor de mi vida desde esas fechas y aunque tal vez no soy lo que mereces, ni lo que buscas en la vida, solo sé que yo si soy lo que necesitas.
Pero tengo la vida perfecta que todos quisieran, gracias a ti mujer que la vida me ha permitido, esa flor de amor que tengo a mi lado.
Feliz aniversario ángel que surca los cielos con su maravillosa belleza haciendo todo maravilloso, te amo.
Por siempre tú, mi amada Vianey...
