Estoy aquí sentado frente a los recuerdos que tengo de ti, contemplando en mi memoria una vez más tus recuerdos e imaginando que estas aquí conmigo. Miro tu sonrisa y escucho tu voz en mi mente una y otra vez, siento la felicidad recorriendo mi cuerpo y erizando mi piel, haciendo las pulsaciones de mi corazón más fuertes.
Estoy en el lugar donde despide tu mirada y tu sonrisa, en donde el abrazo de tu alma se quedó tatuado en mi espíritu y donde las alegrías de mi corazón se fueron con tu presencia. Donde la tristeza se hizo presente en mi vida. Las emociones que mantenían esta inexplicable sensación de felicidad en mi corazón se perdieron con tu despedida. Y aquel beso que aún tengo grabado en mi memoria se siente tan presente que no puedo evitar derramar unas lágrimas por recordarlo.
Se siente en mi alma un escalofrío de soledad y tristeza estando en el último lugar que estuve junto a ti. En este lugar te vi varias veces partir, pero sin embargo también te vi regresar y eso me confortaba el alma, ahora que estoy una vez más aquí en este lugar me entra la nostalgia y la tristeza me invade porque sé que ya no regresaste y aunque también supe que quizás nunca regresarías siempre hay algo que me mantiene en la espera de tu regreso.
Sentado aquí en las sala de espera, contemplo los recuerdos de todo aquello que veía cada vez que venía a despedirte: tus desvelos, tu cansancio, la sonrisa con que veías la llegada de tu autobús. La serenidad de tu alma para esperar estar con tus seres queridos. Me gustaba contemplar tus palabras y tu sonrisa en esos momentos porque en ellos me sentía único y por primera vez llegaba a sentirme importante para alguien. Las palabras que me decías en cada despedida las mantengo siempre presentes en mi vida diaria para seguir teniendo la fuerza y no darme por vencido.
Aquí sentado viendo la gente llegar e irse, puedo sentir los nervios que me invadían cada vez que pensaba en las palabras necesarias para despedirme de ti. Estos recuerdos me hacen sentir aún más el dolor de tu ausencia, la sensación del último abrazo que te di en este lugar se hace presente y siento como un frío recorre mi piel por saber que no estás aquí para sentirlo una vez más. El sabor del último beso se puede sentir en mis labios, pero se vuelven amargos cuando pienso en el último adiós de este lugar.
Estoy en el último lugar que nos vimos y contemplándote en mis recuerdos acepto la soledad como mi única compañera, mis tristezas como mis más grandes derrotas, mi dolor como mi única opción y sigo aquí aguantando el tiempo necesario para volver a verte. Aquí en lugar de este último adiós, te mantengo presente en mis recuerdos acompañando mi alma en el silencio de mis recuerdos y estando presente en la soledad de mi corazón por el resto de mi vida.
UFO