Hoy quiero decirte que todos en alguna parte de nuestra vida hemos olvidado algo.
Olvidamos quien de verdad somos, olvidamos amar y así mismo olvidamos cuál es nuestra verdadera vocación. Cuál es la verdadera razón por la cual estamos aquí en este mundo.
Hemos dejado escapar esa decisión tan importante en nuestra vida como agua entre las manos. Simplemente porque nos hemos dejado convencer de que nuestro trabajo es nuestra vocación. Sin darnos cuenta de que nos han mentido vilmente.
Hemos permitido que nos roben nuestro verdadero deseo de ser, nuestro llamado interior, el grito que clama nuestra alma. Esto ha creado generaciones de seres insatisfechos, frustrados, enojados con la vida y con su creador, simplemente porque están viviendo su propia mentira.
Una mentira en la cual trabajan muy duro y ponen todo su empeño y esfuerzo por tratar de convencerse a sí mismos de que esa es la pura verdad.
¿Puedes ver la agonía? ¿Puedes sentir la decepción que se siente por dentro al darte cuenta de que tu verdadera vocación la has estado negado y lo que estás haciendo con tu vida en el mundo exterior?
Y no trates de pretender hacer que no sabes a lo que me refiero. Esta es tu verdad.
¡Tú sabes perfectamente cuál es tu vocación! ¡Tú sabes cuál es tu verdadero deseo de ser y hacer! ¡Tú sabes cuál es el llamado que tiene tu creador para ti!
¿Verdad que no te puedes seguir mintiendo?
Tú puedes sentirlo en el estómago cada vez que piensas en ello, o cuando ves a otra persona que lo está haciendo.
La vida es demasiado corta. Comienza desde hoy a hacer lo que anhelas en tu vida.
Estoy seguro de que algo dentro de ti te está diciendo ¿por qué estoy precisamente hoy leyendo estas palabras? Y yo te digo: simplemente porque ya las estabas esperando que llegaran a tu vida.
Comienza hoy. Y eso quiere decir hoy, no mañana, no en algún futuro, sino precisamente. Hoy.
¡Te espero en el mundo de la verdad!
