Esos momentos que por un segundo creo verte o hasta creo escuchar tu linda voz... pero no, solo es un momento de ilusión porque no estas físicamente... Solo es un fantasma de mi mente, una ilusión de volver a tenerte frente a mí y poder decirte cuanto te amé... cuanto te amo... y la falta que me haces en mis días. Sé que Dios y nuestro bebé te cuidan, pero me gustaría ayudarlos en este plano terrenal...
