Nos teníamos a nosotros mismos,y el único propósito era sobrevivir.
Lo podíamos llamar magia.
La jungla humana y el desinterés por los demás estaba acabando con todo,mientras... nosotros seguíamos vivos.
De a ratos escuchábamos conversaciones humanas,de las buenas. Era poca la gente honesta,nosotros ansiábamos pertenecer a ellos,pero constantemente era una lucha. No podíamos bajo ningún punto de vista ser pisados,humillados,mucho menos enterrados.
Sabíamos lo que eramos y eso nos daba las fuerzas para seguir luchando. Para seguir escapando de la crueldad humana.
Cuando uno caía,el otro lo levantaba. Esa fue nuestra ley primera. Nadie nos lo contó,solo lo sabíamos.
Una acción buena nos llenaba de energía para no derrumbarnos,y cuando creíamos estar cayendo,cerrábamos los ojos y nos besábamos.
