Son mis manos quien por medio de palabras escritas en un papel habla de lo que tú nunca quisiste decir, hay mucho silencio en tu alma y silencios que con gritos añoran ser escuchados.
Una vida incierta, en la que nunca has podido encontrarte, que buscabas y el silencio susurró... Amor.
Recordar esos destellos de emociones cuando te amaba, y sentir que a la vez degustaba la misma muerte, un alma quebrantada haciendo de sus pedazos nuevos amaneceres.
