Tu cuerpo es un templo de lujuria el cual me encanta visitar
Recorrer cada parte de él es un placer del cual me quiero deleitar
Sentir como nos fundimos en un beso apasionado
Sentir como tus brazos me protegen y cubren haciendo todo a un lado.
Después tu boca busca el punto exacto
Para subirme al cielo con un solo tacto
Tu lengua pequeña traviesa,
Busca el elixir que tengo para ti guardado.
Amarnos a un ritmo pausado
Hasta que la pasión lo vuelve acelerado
Sentirte tan dentro de mí
Me hace tener el cielo en mis manos
Dueña de todo con solo desearlo.
En ese vaivén cuando tocas casi mi alma
Tus brazos no me sueltan sintiéndome más amada
Tú provocas que mi lujuria se vuelva incontrolada
Provocación que siento por ti cada vez más marcada.
