Señor hoy te pido, que tu grandeza se apiade de mi alma y que me libere de todo lazo que me ata ha este amor que no culminó. Que no muestre ante los recuerdos de mi mente y mi corazón debilidad alguna. Que su alma encuentre el arrepentimiento de haber lastimado el más sagrado de tus valores "el amor". También ¡te pido! que borres todo recuerdo que me impida ser feliz, y que su alma encuentre la paz, tranquilidad y sanación consigo, para reparar su daño enmendado.
De hoy en adelante ¡te suplico me des la fuerza para enfrentar las adversidades de mi corazón y no permitas que nadie en lo absoluto me lastime!
También señor ¡te agradezco! por mostrarme el sendero de la equivocación, porque de esto me levantaré con fuerza ¡Gracias también! por cada lágrima derramada en nombre de quien no corresponde este amor. Pero sobre todo gracias Señor por está cruz que invade; cuerpo, mente alma y espíritu.
¡Gracias!
Colaboración de Hades
México
