Amor, tus ojos no me verán
y los míos te deben despedir.
Te despido por un incierto de tiempo
pero sé que te traerá mi viento.
Estuve cada día tan yo en ti
y estuviste tan mía.
En el tiempo juntos no hubo nadie
hemos sido ambos y el cielo.
Mi distancia no será mía
y mi recuerdo si será tu fuerza.
Tu distancia no será tuya
y tus besos serán mis deseos de verte.
Amor, que caigan estos versos en tu ser
como caen las lágrimas al paso que los escribo;
estoy de todo ahora
y de todo ahora por ya no verte.
Estoy triste por despedirte por días
y feliz por haberte regalado mis alegrías.
Sé que puedo esperarte
y temo no me recuerdes.
¡Cómo olvidar tu risa en mis labios
y tu paz en esos ojos que tienes!
Ya mis ojos no te verán al amanecer
y mis labios no te besarán en el atardecer.
Amor, ve por allá
sin olvidar que estoy acá.
Aquí te espero con las ansias de mi alma
y las esperanzas de mi corazón.
Amor, no vas a ver mis ojos
ni escucharás mi risa
pero no olvides que te espero
así se oponga el mundo entero.
Regresa cuando puedas
y usa el tiempo que quieras.
Yo he de ver las estrellas y el sol
amándote en cada latido de mi corazón.
Amor, me despido por ahora
y por ahora estaré triste.
Regresa, vuelve a verme
y no te olvides de quererme
