Esta noche quiero escuchar dos palabras,
tan dulces, que tu boca que ronde
por mi cuerpo; se detenga en mi boca...
dos palabras dulces, que tu boca que pasee por mi cuello;
se detenga en mi pecho...
Dos palabras tan dulces,
tan dulces y tan claras
que miel sobre mi cuerpo derramas.
No me mires así, no me mires, te lo ruego;
se tuerce mi cuerpo y se enciende el deseo
Yo me desvanezco, sobre la cama
para que me ames bajo la luna clara
porque sí cada vez que me haces el amor,
me miras y me torturas así,
todas las noches,
entonces soy la mujer más feliz...
Disfruten de la buena literatura
Colaboración de Carolina González
Argentina
