Lamento darte una terrible noticia, acabas de perder lo más valioso que tenías en tu vida.
Perdiste un corazón sincero lleno de amor, un alma pura, una linda locura, pero sobre todo acabas de perder el amor de la persona más fascinante que te puedas imaginar, esa persona que no le importó dar todo por ti y porque tu vida a su lado fuera la más feliz.
Pero bueno, no sabes que lástima me da que hayas perdido a esa persona.
Ojalá que no me arrepienta de recogerte mi corazón, aunque sea en pedacitos, pero sin dudar que alguien vendrá algún día, a reconstruir lo que tu indiferencia y desamor destruyó.
Dedicado especialmente a Francisco Javier Ortiz Rizo
Colaboración de María Almanza
México
