Río Negro, sí, es un río.
Te conozco muy poco.
Pero tus comentarios y anécdotas,
nace en las orillas de tus barrancas.
Nace y fluye en tus correntadas,
cuando llevas gente navegando
en tu caudal.
Y tu caudal, tanto es lento, manso y llano,
como también cambias para profundo,
violento y desbordante.
También te sientes poderoso, lo he visto,
cubriendo un puente, sí, Mazangano.
Pero yo he logrado, conversar contigo,
y me has dejado desafiar cariñosamente
tu correntada, ufa, escalosfríos a veces.
Me has dejado atravesar tu avalancha,
caminando sobre el puente crecido, con el
agua rozándome la cintura ..
Pero no para desafiarte, solo para sentir
¡Tu poder en la naturaleza!
Solo quiero recordar tus bellos momentos,
se que no eres así para otros seres.
Pero desafiaré en tu afinidad,
no es mi intención.
Alguien ya debe haber dicho, -cuando
escribimos de la vida de un río, mas y mas
queremos seguir comentando - .
Tu historia es inmensa ya lo sé,
cada vez mayor, jamás terminará.
Si por una travesía de treinta minutos,
me haces escribir todo esto, cuanto
tendrá que escribir mi hermano,
que ha navegado en tu lecho por
varios días
