Chiquita:
"¿Qué puedo hacer yo con tanto amor?"
Te amo cada día más... y cada día me haces más feliz
cuando me dices que tú también me amas,
cuando te abrazo, aspiro tu delicado aroma de mujer
y el dulce aliento de tu boca: SIEMPRE UNA DELICIA.
Con tu sonrisa y tu actitud haces que todas las cosas
parezcan fáciles
y la magia de tus besos hace que desaparezcan
todos los obstáculos que existen entre tú y yo...
Todo me parece bello cuando me dedicas algo de ti:
una mirada, un roce furtivo de tus manos, una sonrisa,
un beso...
Quizá no te has dado cuenta, pero cada día estoy
más enamorado de ti
y no sé qué hacer con este amor, además de disfrutarlo
como lo he hecho hasta ahora...
Ojalá tú también lo disfrutes tanto
como yo.
Quisiera poder compartir con alguien lo feliz
que me haces...
Pero sé que es imposible, porque este amor
pertenece sólo a nosotros, a la clandestinidad...
porque es un amor prohibido.
Sin embargo, me gustaría saber si
tú lo has compartido con alguien.
Quizá alguien de tu entera confianza, alguien que no
lo vería mal.
Te lo pregunto porque hoy percibí cierta complicidad
entre tú y Bety.
¿Acaso sabe algo?
Y si es así, ¿qué opina?
No sé si es mi imaginación o mi deseo de gritarlo
al mundo... pero algo creí ver en la mirada de Bety.
Pero creo que ella jamás haría nada que te causara
daño...
Y en eso nos parecemos mucho: jamás haría yo nada
que atentara contra tu integridad:
porque TE AMO.
No sé cómo es que he llegado a amarte tanto,
pero me gusta sentir lo que siento por ti.
Y también te deseo... y no necesitamos a
Jazmín para hacer efectivo el pago de la
apuesta que tengo pendiente contigo:
podemos hacerlo tú y yo solos.
No sabes cómo me gustaría...
