Vigilante y con ternura
esa matita planté
y con amor y dulzura
con devoción la cuidé.
De mi jardín un capullo
de mi vida mi razón de ser
es hoy con amor y orgullo quinceañero mi bella flor.
Princesa de reinos soñados
embajadora de ilusiones
abre la primera hoja de tu diario
y emprende un nuevo amanecer.
