Y llega un día en el que sabes que la amas tanto que te das cuenta que no eres lo suficiente para ella. El amor que sientes por ella es tan grande que te impide seguir detrás de ella, porque sabes lo que en verdad vale y lo que realmente merece. Eres capaz de entender la maravilla de persona que tenías a tu lado y así no seas mala persona. Sabes que es el momento de dejarla ir, sin antes desearle todo lo mejor, aunque en algún tiempo tú te consideraste todo lo mejor que ella pudo haber tenido, pero no es así, eres totalmente maduro para aceptar que se merece alguien que no solo la haga feliz, si no que en realidad la merezca.
