Se robó mis sueños mientras estuve despierta, su sonrisa me hizo sentir tan segura que olvidé mi realidad por entregarle mi amor a una mentira, a veces las cosas no son como aparentan, cuando se fue creí estar muerta mirándome viva.
Y ahora el tiempo corre agitado en esta distancia, su voz desmigajada aguarda en mi pecho, su imagen se dilata en mi mirada y yo sigo añorando que el perderle solo sea un mal sueño...
Mis lágrimas tocan el suelo como dos gotas de lluvia, se empaña mi voz levemente con el aire, pareciera ser que mis palabras siempre fueron suyas o quizás olvidé como hablar al recordarle.
Se escribió en mi historia como se escribe un tatuaje en la piel, tomó mis manos como si nunca quisiera soltarse, pero después sin importarle nada se fue y lo peor de todo es que para mí aun no es tarde.
Y el frío de la noche contrasta con mi sentimiento, hoy se ahoga mi alma con esta soledad, cuando se dibujan sus abrazos en mi cuerpo, solloza el contacto al saber que ya no está.
Y con los ojos cerrados le pregunto al tiempo si acaso un día volverás, apuñando en mis manos de ti el recuerdo me pregunto si tu me extrañarás igual; distancia yo no quiero otros abrazos que no sean los suyos, yo no quiero otras miradas que no sean de sus ojos y si no está a mi lado, puede acabarse el mundo, caerse todo en pedazos mientras lloro.
Se escondió en su miedo y la culpable siempre he sido yo, dijo que estaría conmigo pero hoy se fue sin mí, será que es es mucho el amor que le doy o es que acaso fue muy poco el amor que le di...
Y si ya es feliz con alguien mas yo no quiero darme cuenta que me ha olvidado, si es así el dolor me matará, si es que acaso este amor ya no me ha matado.
Porque yo no quiero otras palabras que susurren a mi oído, mis labios aun sienten el beso que me dio la última vez, a veces con tristeza pienso que también me quiso, pero hoy al verme sola agacho la cabeza y acepto que se fue.
