Te echo de menos… tanto que dejé de pertenecerme y en nostalgias me pierdo, tanto que te tengo en sueños, en pesadillas, en la mañana, en la noche... en cada cosa que veo, cada instante, no puedo negar que te pienso y que anhelo a aquella persona que era antes de conocerte, antes de que mis sonrisas se evaporaran en mil recuerdos.
Que cada mañana me despierto buscando tus besos y encuentro lágrimas y dolor de pecho. Que quiero que nuestra piel se vuelva a rozar y haga del tiempo algo eterno.
Que estoy cansada de fingir que estoy feliz cuando en realidad sólo lo soy a tu lado... y que las flores, el cielo, los pájaros... sólo son bonitos cuando ambas los mirábamos... y te echo de menos, porque sé que jamás volveremos a encontrarnos, ni a amarnos, ni a odiarnos y volvernos a amar... que el tiempo que transformamos en eterno tan solo se quedó en tiempo... que te echo de menos y aunque me duela admitirlo, eso es lo único que queda de lo nuestro.
