He aprendido a amarte con la misma intensidad de cuando me odias y estoy 100% seguro que te haz robado mis horas de sueño y mis ganas de comer. Me has suplantado mis sonrisas con pucheros y mis ilusiones con realidad, me has quitado todo solo tu recuerdo ha quedado y que sin dudarlo me has maldecido y condenado a tu eterno odio hacia mí; no me importa, ya que con tu odio me conformo que es mejor que que tu olvido.
