Al serpentear las páginas del texto titulado El arte de la verdadera felicidad, de Norman Vincent Peale, me identifiqué y concerté mis pensamientos con lo que afirma el autor: “El éxito en la vida se basa en la capacidad de creer. Los inconquistables, los invencibles de este mundo, son aquellos que han dominado el arte de la fe”.
Uno de los factores principales, que llevan al ser humano al fracaso en la vida es recitar y retroalimentar expresiones como éstas: “no sirvo para nada”, “soy un inútil”, “temo equivocarme”. A veces los seres humanos nos creamos imaginarios que surgen de la conducta domesticadora que algunos ejercen sobro otros, en otras palabras, la misma sociedad se especializa en estigmatizar y crear en el ser la idea de lo inalcanzable.
A continuación les narraré la siguiente historia, la cual nos muestra una triste realidad: “Llega el hijo donde el padre y le dice: papá, sé que toda la vida la hemos pasado aquí en el campo, sin desmeritar tu labor ni la de mis tíos, yo no quiero estancarme en esto, no quiero servir a patronos toda la vida.
Lo que en verdad quiero es estudiar, hacerme todo un excelente profesional en la rama de la agronomía, tengo claro que trae su sacrificio y tiempo a la vez pero creo que puedo hacerlo, en el futuro les ayudaré; tendremos mejor calidad de vida, necesito que me ayudes. A lo que el padre asiste con rabia: qué vas a estudiar tú, lo único que sabes hacer es tirar de machete y atender el ganado, tu vida está aquí con nosotros, además eso de estudiar es una pérdida de tiempo”.
Es triste ver cómo la misma familia (padres), obstaculiza y deteriora los sueños de sus hijos, en el ejemplo que les ilustré, el joven mostró tenacidad, ganas de superarse, de ser alguien en la vida, pero su padre, envuelto en el mundo de la ignorancia (oscuridad), le desplomó sus metas.
En el escrito titulado Realidad crítica de mi autoría, explico la problemática que está en el ser y nos afecta a todos. No es la pobreza monetaria la causante de millares de deserciones que sufrimos en la vida, sino el déficit de credibilidad, optimismo y espiritualidad lo que influye en el proceso de superarnos; ya que carecemos de fe.
Triunfar en la vida es creer que sí podemos, para ello tenemos que erradicar las camisas de fuerza que obstruyen nuestras motivaciones. En la vida, encontramos un cúmulo de barreras que nos aterrorizan, lamentablemente una de ella es nuestra familia, en renglones anteriores les enfaticé sobre esto pero vi pertinente volverlo a mencionar.
Los padres deben ser guías de sus hijos, ser padres fascinantes, padres para la vida y en especial, padres que estimulen la emocionalidad al hijo, estoy seguro de que en el futuro verán a seres íntegros en la sociedad. A renglón seguido, Fernando Savater nos dice que “el proyecto y eje central de un ser humano con ética es la libertad con responsabilidad”.
Padres, no desmotiven a sus hijos, déjenlos ser autónomos en sus actos, pero exíjanles que muestres responsabilidad sobre éstos. Para explicarles mejor usaré el siguiente ejemplo:
"Juan Salvador llega donde su padre y le dice que quiere trabajar para ayudarle en sus gastos universitarios, puesto que él estudia, el papá le preguntó: ¿dónde piensas trabajar?, en un billar le responde el hijo ¡Cómo! Hijo, eso de billares es duro, perderás mucho sueño, Juan le responde: sé que es así, pero voy a trabajar sólo viernes y sábado, me queda todo el domingo para descansar, por favor papá, déjame ayudarte. El padre reflexionó en pocos segundos y le dijo: estoy muy orgulloso de ti, puedes trabajar pero ¡ojo! no me descuides la universidad”.
Como podemos notar, el padre creyó en su hijo, le dio libertad exigiéndole compromiso y responsabilidad frente a sus estudios.
Por otro lado, enfatizando en la superación personal y éxito en la vida, es pertinente conocer la conceptualización del “pero negativo” y el “pero positivo” para llevar a la praxis objetivos que nos proyectamos en nuestras vidas.
Para explicar esto un poco mejor, me refiero al empresario diamante de Amway, Mauricio Correa, que en uno de sus audios de superación, explicó la diferencia entre dos clases de “pero”, uno bueno y otro malo, que en ocasiones usamos.
A continuación me detendré en el “pero” de carácter malo, que correa explica: “Mauricio le dice a Rony ¿vamos hacer el negocio de Amway? Y ¿vamos a trabajar dos horas diarias? Y Rony me responde: yo lo quiero hacer pero es que no tengo tiempo, no tengo plata”.
Ahora el “pero” de carácter bueno: Mauricio dice ¿vamos hacer este negocio Rony?, a lo que él responde, no tengo tiempo pero lo saco, no tengo plata pero cuente con ella. Cada vez que se le enfrenta un reto y usted pone un pero como excusa perdedor, se esconde al miedo no se está enfrentando a los obstáculos”.
Son millares de situaciones que deambulan por nuestra vida, de nuestro comportamiento y actitud en un contexto determinado, depende del “pero” que le asignemos a cada decisión. Entonces amigo, tu actuar como futuro profesional, es recitar expresiones que denomino “anti-excusa”, ejemplo de estas: “perdí cálculo en el primer semestre, pero lo voy a ganar”, “sé que descuidé mis estudios, pero volveré a estudiar”, “me encanta ver muchas películas en mi cuarto, pero sé que tengo que cumplirles a mis padres”, “Iván, lo que pasa es que hay materias difíciles, pero qué carajo, se ganan”. Simplemente el paso para nuestra superación, se basa en saber contextualizar la expresión “pero”. Recuerda amigo “todo lo puedes hacer, nada en lo terrenal es inalcanzable, sólo propóntelo”.
El camino hacia el éxito y la superación no es fácil, pero con tesón y sacrificio lo podemos lograr. Según Deepak Chopra en su texto Las siete leyes espirituales del éxito, afirma que “el éxito es una travesía, no un destino en sí”. O sea, tenemos que tejer paso a paso nuestro camino al éxito, tenemos que proyectarnos metas, alzar el vuelo a lo inmanifiesto o desconocido, pero con bases sólidas y dignas.
Si de travesía se refiere el autor antes mencionado, veo eficaz traer a colación la película titulada Hombres de honor, dirigida por George Tillman Jr., donde apreciamos un claro ejemplo que nos brinda el marinero Jerry Magüire, quien es de tez morena, por lo que sufre exclusión por parte de los superiores y compañeros, pero frente a tantos obstáculos, retos y desdenes, éste se mantuvo a raya, con ganas de ser exitoso y mostrar que la credibilidad en uno mismo es el pilar de nuestra superación. Cree en ti amigo.
“El éxito en la vida podría definirse como el crecimiento continuo de la felicidad y la realización progresiva de unas metas dignas”
Soy como el tendero que fía: lo hace para conocer a sus clientes y ver en ellos la seriedad que asumen para pagar su deuda. Yo te fío mi confianza, porque sé que no me vas a fallar. (Tu amigo Iván)