Eramos uno seres inexistentes para el mundo, salidos de un cuento y una época donde siempre era primavera, donde las flores frescas abundaban en la mesa,
donde la poesía aun no moría,
donde las cartas de amor eran dadas día a día entre lo sutil y lo que llaman cursilería,
éramos uno en las noches de luna, en la llegada de la lluvia a nuestra puerta
cuando caían sobre nuestros ojos las estrellas
éramos uno y el mundo entero nos miraba pasar, huían de nosotros, tal vez nos miraban como locos
mas nada importaba, porque tomado de tu mano todo se hacía nada y los colores brillaban
todo tomaba nitidez.
Vagábamos por todas las calles de la ciudad platicando sin descansar
nunca fui mas feliz como cuando utilizabas el arte del comentario informal y me hacías reír,
sonreía por el más simple movimiento de tus manos, amaba tenerte entre mis brazos
y sentir que moriría por protegerte, sentir que ponía mi vida en tus ojos y tú en mis brazos.
Eramos uno en cuerpos separados, éramos dos almas que nacieron para crear esa lazo
ahora que todo ha terminado veo el mundo derrumbarse,
el reino de la magia agotarse
veo como cada invierno, cada día pesa mas
y como las noches se quedan sin luna ni estrellas,
como mis manos se sienten solas y mis labios resecos aclaman tu boca,
veo el amor como una fantasía,
suelo creer que sería una mentira si no fuera por las palabras que son escritas cuando se está enamorado,
veo un mundo opaco con tan poca vida y nada mas que una triste rutina,
éramos uno en un mundo que inventamos y ahora somos dos de diferentes dimensiones, con diferentes direcciones y con nuevos caminos, ambos sin destino...
