¿Que tal tu vida? Yo aquí en la mía
haciendo malavares pa´ lograr economía;
te contaré mi vida triste, mi niñez, mi adolescencia,
que pasó por mis narices sin dejar consecuencia.
Cuando tuve quince años, quería tener veintiuno,
para mandarme sola y luchar por mi futuro,
salir de la pobreza, matarme trabajando,
no sabía que la vida algo me estaba preparando.
Lo conocí un sábado en una fiesta muy bonita,
me dijo que era hermosa y le gustaba mi carita;
bailamos toda la noche, nos fuimos entusiasmando,
me invitó a lo oscurito y ahí le entregué el mando.
Después de varios meses nos casamos enamorados,
un hijo venía en camino, estábamos un poco apurados;
en un principio todo era bello, maravilloso,
nació esta pequeña y se puso muy baboso.
Lo malo es que celebrando se pasó todo el tiempo,
llegando siempre borracho pero no dejando de ser tierno,
decía que sería el mejor padre siempre,
pero luego se olvidaba y seguía su carrete.
Luego llegaron los otros, tres más a la familia,
el tiempo iba pasando y yo en la misma rutina,
no sé porque razón le gustaba que yo trabajara,
¿sería por el dinero que a la casa yo aportaba?
Pasaron muchos años, nuestros hijos crecieron,
buenos para los estudios los cuatro me salieron,
con esfuerzo de ambas partes lograron su gran meta,
hicieron una buena vida y olvidaron a esta vieja.
Aún estoy con el muchacho que un día me llevó a lo oscuro,
tratando de alguna manera de arreglar nuestro futuro,
creo que es un poco tarde, pero no me falta empeño,
sé que en esta vida hace falta tener sueños.
¿Que tal tu vida? Yo aquí en la mía,
haciendo malavares pa´lograr economía,
en este hogar me atienden y también a mi viejo,
lo único que no hago es mirarme en un espejo.
¿Sabes amor mío? Estoy teniendo un sueño,
en él veo mi madre con la tuya allá en el cielo,
me dicen que las siga, que me tienen un gran premio,
dame la mano mi viejo, es hora de emprender el vuelo.
