IV en I: Fusión…
I
Soy fuego, me renuevo a cada instante…
Mi ser contagia con sus llamas lo inmediato,
mi mente domina y calcina lo seco, lo inservible.
Soy fuego, devoro, arrebato…
Lo estéril de la vida sede,
convertido en cenizas nada queda;
hago la nada y el inicio de lo nuevo.
Soy fuego, me renuevo, renazco.
Soy ave que emprende el vuelo,
mis alas son llamas prendidas que calcinan,
mis ojos son chispas de vida.
Mi paso no se escucha, mi vuelo no se percibe;
sólo se nota el resultado de mi fuego:
nada queda… todo está listo para iniciar de nuevo.
II
En el inicio, un murmullo reinaba en el espacio. Murmullo
que hice mío, susurro de silencio,
sonido líquido que abarcaba todo…
En ese momento la esencia de mi alma
se volvió cristal, se volvió agua…
Soy agua prístina, transparente, que arrasa con su fuerza
las arenas de la vida, incontrolable.
Soy agua, soy vida, mis venas son ríos de cristal.
Mis ojos: dos lagos, dos mares;
dos océanos, dos mundos;
dos lámparas que iluminan en el día
de mil colores el mundo que miran.
Por las noches la marea de mis ojos
refleja oscuridad.
Soy agua, soy fuerza, soy color…
Soy paciencia y dolor:
Mis lágrimas también de agua son.
Soy agua, mi piel transpira mi esencia
mi ritmo, mi ruido lo marca mi corazón.
III
El color de mi origen está en mi piel
de mil sabores: Sus frutos
los degustas a cada centímetro de mi…
Soy polvo de minerales conocidos
y desconocidos que forman mi estructura.
Mi Creador me hizo de un polvo misterioso:
de tierra noble, elocuente, que se recicla,
que regresa a su origen, para dar paso a vida nueva…
Soy lo material, lo que envejece, soy la tierra
que da identidad, que regala fortaleza, que define…
Todos los colores que emergen de ella
los tengo en mi piel, en mis sentidos. Son colores de razas
diferentes, de mentes distintas, de sentires encontrados…
Cuando aparezco soy frágil, al igual cuando me voy;
entre estos extremos está mi fortaleza;
mi fuerza por vivir, la llaman juventud.
En esa etapa realizo proezas, el mundo
es mío y lo comparto contigo…
Tierra soy y a Ella regreso cuando el tiempo
dicta su sentencia…
IV
Mi nombre es trueno, es silbido, es susurro, es viento…
Soy palabra que se alza, soy el verbo que vuela,
la palabra que da vida, el aire que respiro…
Soy oxígeno, caricia, aliento.
Soy tu nombre, eres mi nombre, somos uno en el espacio húmedo,
en el espacio vital donde nos desenvolvemos.
La quietud de las almas está en mi esencia, la rapidez está en mí.
Soy dinámico, fuerte, viajero. Soy la casa de la imaginación…
Los colores vuelan a mi ritmo, a ritmo cardíaco;
los sonidos se expanden como epidemia bendita.
Las texturas del mundo se renuevan a mi paso,
Soy el aire, la palabra en movimiento y me renuevo,
renazco a cada instante.