Hoy de pie me puse como en tantas ocasiones más, sin embargo era un día triste. Hoy empiezo por recoger mi vida, esos pasos que han caminado tras de ti. Siempre una y otra vez en subidas y bajadas, solo que hoy con la diferencia que, mi corazón parte hacia un rumbo distinto. Tú me dejas partir, me has liberado torpemente como un amor efímero e intangible.
Hoy tomo mi corazón para devolverlo a su lugar, ya no es tuyo, de nuevo me pertenece. Lo rescato del olvido y lo he puesto a salvo, no de ti, del destino que yo misma le forjé. Hoy he decidido no mirar atrás y rehabilitarlo, cuidarlo y llenarlo de tanto amor que no haya espacio alguno. No te sientas mal, hoy ni siquiera recuerdos quedan en el y en las sombras de tu olvido... hoy renace una mujer.
