Ya no quiero Arrastrarme en la pobreza De tu humanidad Ni vagabundear en tu narcisismo Destilando farsas de amor Cuando sólo puedes amar Tu sombra, Invadida de vulgaridad y cobardía. Ya no quiero ser complaciente Con tu deseo caprichoso Y malicioso Que recobra vida Cada vez que el silencio Me apodera. Cada vez que la vida Comienza a brillar nuevamente Para luego Ser olvido y desecho Una vez más, De tu imagen de dios sin reino. Ya no quiero volver a detenerme En la escasez que ofreces, En la miseria que propones Cada vez que regresas En búsqueda de tu antojo. Es tan mediocre la escena, Obscena... repulsiva, Tan tuya... tan miserable. Desearía arrancar mi memoria Y perderte para siempre. Silenciarte. Que existas en los mundos De quién desee Ser menos que la nada. Pero no más en el mío. Te quiero lejos. En el olvido.
