Tú que puedes en la vida expresarte
porque todos tus sentidos se te han dado,
cuando goces de esos dones no te olvides
que existen muchas personas a las que se le han negado.
Tú que gracias a Dios
tienes tus brazos y piernas
cuando hay tantos que no pueden
levantarse a caminar.
Tú que a diario por las noches
puedes mirar las estrellas,
cuando miles de personas
sólo ven la oscuridad.
Tú que escuchas cada día
el canto de lindas aves,
y puedes cantar tú mismo
y gritar y hasta reír,
cuando muchos en silencio
ven pasar el día y la noche,
porque no saben hablar,
porque no pueden oír.
Esas personas que sufren
por no poder trabajar,
sus manos no les responden
sus pies dormidos están.
Esas personas que lloran
y viven en soledad,
a esas personas hoy día
tú las puedes ayudar.
Abre hoy tu corazón
a ese ser tan especial,
dale tu amor y tu ayuda,
él ya te está esperando;
y aguarda la recompensa
que un día Dios te dará,
pues es al mismo Jesús
a quien estás ayudando.
