Bendita tú, ave viajera
que me enseñaste a volar
bajo un cielo de estrellas
sobre la tierra y el mar
Benditos sean tus ojos
que al envolverme en su mirar
van disipando mis penas
y acompañando mi soledad
Bendita, por ser como eres
luz, para inspirar
oasis en el desierto
faro, a la orilla del mar.
