La cefalea se apodera de mi cráneo; los ojos más densos que jamás habré sentido pesan como cortinas en el cansancio de un parpadeo, sosteniendo una piedra en cada pestaña. Mis ojos observan de una forma anómala tu anatomía, se contrae una pupila tóxica. Miradas tóxicas de un material verde y dulce, como una uva de miel esférica. Un par de ojos tristes.
Los ojos más suaves que jamás habré sentido sobre mí, sin parpadear, como pestañas de pluma. La pastilla se apodera de mi dolor, nuevamente en ansiolíticos; los ojos ya no tienen tu presencia anómala, dilatación de una mirada tóxica. Son mis ojos tóxicos, densos, de un material negro y dulce, como una mora de miel corrugada. Son Solo un par de ojos cansados, cerrándose.
