Mientras me arrullaba en mi cama sola pensando en este inmenso dolor, recordaba si en algún momento mi madre se acordará de mí, es difícil tener que comprender en que momento te olvidaste que existo, como fue que mi carne se separó de ti. Continuamente siento tanto dolor en el alma que lo que estoy viviendo es como una pesadilla... mi deber es amarte, mi deber es desearte lo mejor aún cuando tú te olvidaste de mi amor... mamá querida aunque no nos volvamos a ver...
Que Dios te bendiga.
