Encuentro que no tenemos mucho para hablar, un diálogo no se puede sostener con monosílabos, es como si el ángel del silencio nos visitara, perdimos la motivación y el frío por la ausencia de la magia llegó.
Reconozco... que es momento de decir adiós... Prefiero partir sin saber cuánto he perdido, te puedo decir que desearía que todo fuera mejor, pero las cosas no se dan... te extrañaré y me duele... Tendrás siempre un amigo incondicional, siento que no es correcto continuar en especial por las condiciones de cada uno.
Gracias por ser tan especial, por escuchar, por aconsejar, por estar ahí.
