Dejaré que el tiempo pase y al pasar
que alivie a su paso
mis heridas,
y si tengo que morir, pues que muera
pero que me libre Dios
de tus mentiras.
No te quiero ver jamás
ni pretendo más saber
ya de tu vida,
quiero que te vayas
y me dejes ya en paz
sin que te lo diga.
Si yo tanto te amé
como a nadie un día amé
en un mundo tan leal
a escondidas
hoy te tengo que decir con total sinceridad
frente a frente y no detrás
que no lo merecías.
No me queda nada más
que esta fría soledad
triste es mi vida,
pero estoy seguro que sin ti
yo muy pronto obtendré
otra vez la alegría.
Me despido yo de ti
en paz y sin rencor
librado el corazón
de tus manías,
Dios te cuide en tu andar
y te aleje ya del mal
perdonando igual que yo
todas tus mentiras.
