Desde que te conocí mi estado de ánimo ha dependido de ti, y aún así no he aprendido dejar de lado lo sentimental.
Por más que trato de aparentar que todo va increíble este dolor me empieza a desarmar.
El sol no brilla más, tengo miedo, pánico en mi vida soy un poco menos que nada, desde que no estás...
De pronto me doy cuenta que ya no sé que pasa, ya no sé ni quién soy yo, no reconozco nada de lo que un día fui, me pregunto ¿que cambió? Y la respuesta la sé desde antes, desde que no estás...
Sé que hace días despiertas con otra razón que no soy yo, sé que tus horas y minutos pertenecen a otro reloj, pero mi tiempo ya no pasa, se detuvo en el limbo ausente del dolor...
Desde que no estás.
