Desde que te conocí te volviste mi mundo, no podría quitarle los pétalos a una rosa y menos la sonrisa a la mujer más hermosa, no podría ni dañar un dedo de tus bellas manos pues eres mi muñeca y te amo cada día de mis años.
Podría recorrer millas y atravesar mares pues si te perdiera no descansaría hasta volver a sentirte junto a mí, aún si Dios me permitiera llegar a mi edad más avanzada aún así tomaría tu mano, la besaría y te seguiría amando como lo hago ahora vida mía, pues aunque mi cuerpo no sea el mismo, mi corazón continúa palpitando y mientras el palpite yo te seguiré amando.
No puedo ni imaginar mi vida sin ti, ni siquiera un día sin saber que eres mía, mía porque eres la dueña de mis sentimientos y más que mía, me doy cuenta que esa palabra está mal ya que yo soy tuyo, pues no se amar a nadie más.
Te amo.
