En tu mirada, arde el fuego
y tu sonrisa, aviva la pasión.
Con tus besos a tus pies llego
y en ascuas, me hunde tu amor.
Tu voz halaga e igual hipnotiza
tus palabras, tienen mágico poder.
En tus labios la pasión hechiza
y abrazador, el fuego de tu piel.
Mi cautiverio, tus gemelos son
ellos sobre mí, ejercen dominio
e invalidan, mi sensible razón.
En tus halagos la pasión yo veo
tus curvas, son el amplio camino
que me conducen a tu febril deseo.
