Es impredecible el momento en que surge la inspiración para comenzar a escribir, creo solo ocurre en los momentos cuanto más decaída me siento.
Algunas veces necesitamos caer, descomponernos para entender que es lo que queremos y hacia donde vamos.
Vamos no se trata de autoflagelarse para descubrirnos, al contrario es dejar salir nuestro yo humano, yo vulnerable para dexintoxicarnos.
Es en realidad el amor una droga? Pienso en ello recordando los episodios de mi pasado y admirando la calma del mar, el sonido de las olas me dan la respuesta.
Si lo es, cuando veo las olas romperse sobre la arena, me doy cuenta que me estoy destruyendo, destruyendo por los recuerdos que no dejan de fluir como las olas del mar, y poco a poco van mermandome, asi como el calor de la playa merma al turista y lo hace dormir profundamente del cansancio.
De nuevo lo recalco lector, si lo es, el amor es una droga, te destruye lentamente y cuando no queda nada de ti, te termina de hundir.
Espero tus comentarios, asi como la gaviota espera el momento exacto para abrir sus alas y volar sobre el mar.
