El problema a veces no es olvidar y rehacer tu vida porque, en verdad el problema está en tener miedo. ¿Por qué tener miedo? A un problema, a una casualidad, o a un pensamiento, en sí el problema si se pudiera decir así, es el miedo a que pueda pasar al decidir ser feliz porque a veces nos cuesta un poco de miedo, de timidez, a qué puedan pensar las demás personas, a qué puedas causar en la vida de los demás porque muchos de nosotros como seres humanos decimos “soy feliz” pero en realidad no lo somos.
Porque nadie es feliz en esta vida, habrá momentos de alegría y felicidad y tal vez tener un sabor amargo de la vida es ahora tan común para muchos. ¿Por qué ahora se volvió tan complicado ser feliz? Yo me pregunto ¿qué hay de diferente en los tiempos pasados a los de ahora? Pues pasé mucho tiempo tratando de encontrar una respuesta pero quizás nunca la pude hallar. Pero algo que sí pude deducir después de pensar y pensar y analizar y pude al menos encontrar una respuesta razonable.
Y es que, la verdad, yo creo que empezó a ser tan complicado, tan escaso ser feliz porque hoy en día muchos de nosotros, por decirlo así, encontramos más felicidad en las cosas materiales cuando nos olvidamos que jugar en la calle ,correr, jugar a escondidas, saltar el lazo, jugar a la pelota, ¿cuándo se nos olvidó eso?
¿Cuántos cambiaron la pelota por la computadora? ¿Cuántos cambiaron hacer deporte por comer y cuántos cambiaron el arte por drogarse? En sí creo que más que un problema es una desorientación, porque el hecho de que vivamos en una sociedad donde matar animales es un arte y apoyar el arte de cantar, grafitear y mezclar es un delito para muchos.
Donde los ladrones no son los que salen a las calles con un vestuario un poco sureño, los verdaderos ladrones son aquellos que visten de corbatín y esmoquin. Creo que este tema de verdad tiene demasiado de qué hablar y creo que a simple vista me desvío con una y otra cosa de esto, porque en sí los problemas son aquellos que nos ahogan y que siempre estarán con nosotros definitivamente hasta la muerte.
Pero tal vez, a pesar de eso, nosotros tenemos que tomar decisiones y una de ellas será cómo afrontarlos, si nos vamos a rendir o nos vamos a levantar y tratar de salir de tal problema y quizás es cuestión de decidir dejar el miedo atrás y olvidar y, quizás, rehacer tu vida.
