Aquel afán del ser humano por controlarlo todo, el tiempo el invento del hombre, que tanto nos afecta. El hombre todo quiere medir, todo: se marcan las horas, los minutos y los segundos. Se calendarizan fechas importantes, cumpleaños, santos, días festivos, y se hacen planes a futuro en meses, días o años. Somos la única especie en el planeta que mide el tiempo, sin embargo esta situación exclusiva del ser humano nos afecta en varias situaciones: al tratar de controlarlo todo se crean preocupaciones, frustraciones, enojos, llantos y una serie de adjetivos que empobrecen nuestra calidad de vida.
El tiempo no se puede controlar no se puede detener, y se hacen tantos planes a futuro pensando que somos eternos. Sin embargo a todos nos llega nuestra hora, ya puede ser hoy o en muchos años, por eso no podemos seguir haciendo planes o marcando fechas como si fuéramos dueños del tiempo. Si quieres hacer algo hazlo ya, no guardes la fragancia o el vestido para algún evento especial, úsalo, si quieres decirle a alguien lo importante que es para ti no esperes hasta su cumpleaños o alguna fecha especial, hazlo ahora, porque el tiempo no distingue entre clases sociales. A todos nos llega la hora por igual y nadie está exento, todos estamos aquí de pasada nadie es eterno, deja de esperar fechas, hazlo ya, gánale la partida al tiempo.
El tiempo arrasa todo a su paso es como una avalancha que sepulta ideas, creencias y personas. Por eso es necesario emprender ya y decir lo que queremos ahora no lo dudes mas, porque las manecillas que marcan la hora en el reloj seguirán avanzando y hagas o no hagas, digas o no digas, no podremos detener su curso. Y la avalancha se lleva todo a su paso, así que hazlo antes que el tiempo te diga que es demasiado tarde.
