Cuando la soledad sombría comienza a estar en tu vida
Y amenace con el modo de llevarte a la derrota
Aunque tal vez a tu lado siempre está alguien presente
Y a pesar de tener todo sientes que ya nada importa
No olvides que has olvidado en el rincón del olvido
Que hay unos ojos abiertos que están dispuestos a verte
Que tal vez no los recuerdas porque sabes que son míos
Y que esos ojos, tu imagen, la tienen siempre presente.
Tal vez también ya olvidaste y te cuesta recordarlos
Son dos oídos atentos a la voz de tu llamado
Dispuestos a escuchar todo lo que tú quieras contarles
Y a ser fieles confidentes de tu mundo destrozado
No recuerdas de que existe sin temor a equivocarte
Una boca que tan dulces frases puede recitarte
Y que oirá cosas de ternura y de nostalgia
Pero también las palabras para poder consolarte
Y allá en el punto lejano en el rincón de tu olvido
Está esperando sereno, quieto, humilde y sin orgullo
Un corazón muy dispuesto para que en todo momento
En las buenas y en las malas, pueda latir junto al tuyo.
