Desnuda de ideas caminé hacia ti... me miré en el bello reflejo de tus ojos... acaricié tu rostro y tus labios despertaron poco a poco el deseo de sentir el tibio calor que emanaba de tu piel...
tu alma rozaba despacio a la mía...
hambrienta de amor me entregué a ti...
saciaste con paciencia mis hambrunas...
y entonces... mi bello amor... arrancaste de mi al frío invierno que me atormentaba y me hiciste muy feliz...
