Quiero agradecerte por tu gran amor, también por brindarme esta vida
cuyos pasos dejan una huella para el día de hoy. Al abrir mi diario,
me doy cuenta de lo maravilloso que eres Dios, sencillo te mostraste
en mi vida, sencillo te mostraste al mundo, feliz estoy porque
cada vez más entiendo el motivo de mi existir, hay mucho por saber pero sé que conforme pasen los días, meses, años, tú iluminas mi caminar.
Aun pienso y trato de buscar y saber cuándo llegará ese día en
que mi vida sea el triunfo pero termino sentado y cansado
sin ninguna respuesta, solo sé que venir a este mundo no es una casualidad, estoy predestinado a cumplir una labor. Una mañana
me levantaré de mi alcoba con una mente firme y con el corazón para vencer, no será fácil pero para ti, oh Dios, no hay cosa imposible.
Yo confío en que me despertarás y seré un joven sin límites, sin tiempo, sin mancha alguna y eterno. Bendice mi hogar.
