Caminaba en absoluta oscuridad,
desesperada por encontrar la salida,
frágil y sensible me encontraba,
cerrando mis ojos inundados de lágrimas.
el camino ya no quería continuar,
sentido en la vida no encontraba,
cayendo de rodillas dispuesta a renunciar,
un resplandeciente rayo de luz
ilumino aquel sendero de profunda oscuridad,
trayendo consigo esperanza, alegría y
amor; radiante gema que en el camino extravió
las ganas de vivir incendiaron aquel corazón,
ese corazón marchito y moribundo
que con tu simple sencillez,
salvaste mi sendero,
ahogándome en este mar de amor.
