Un día
fueron unos completos desconocidos
habitantes de mundos distintos,
al otro,
por razones tal vez impuestas por el destino,
sus vidas se encuentran en una única posibilidad de millones,
sus miradas se cruzan,
sus labios se encuentran
y se dan cuenta que de una forma u otra
sus vidas se complementan mutuamente.
Sus sonrisas no pueden esconderse
y se muestran tan pequeñas
como el amor inmensurable
que empezó a nacer aquel único día;
inhalan momentos, exhalan la felicidad
de encontrar lo que jamás buscaron
y que ahora saben que de no haberlo hecho,
nada sería igual.
